26 de enero de 2017

¿Cómo es la atención al cliente por parte de las líneas aéreas?




Muchas veces, cuando se compra un pasaje aéreo para un viaje, no sólo compras una ilusión sino que a veces se puede transformar en una pesadilla ¿Por que? A veces, hay una serie de imprevistos que obligan a cambiar la ruta o cancelar el viaje o incluso, son las mismas líneas aéreas que alteran de manera parcial o total el itinerario en ocasiones, sin un derecho a réplica por parte del pasajero o si permiten cambiarlo, muchas veces es con tasas prohibitivas que obligan en la práctica a comprar un pasaje nuevo.

Tenemos que tener claro que al ser más barato es el pasaje que se compre, más restricciones tiene (por ejemplo los pasajes que venden las Low Cost o las supereconómicas de las líneas aéreas tradicionales). Por lo general, las tarifas más económicas no se pueden cambiar de fecha ni tampoco devolver el dinero de la compra. También el comprar vía agencia de viajes (ya sea virtual o física) son en muchas ocasiones un impedimento para una rápida solución. Por ejemplo, compraste un pasaje económico por una agencia de viajes y  tienes un situación que te obliga cancelar o modificar tu viaje, te contactas con la línea aérea y esta te responde que debes tratar con la agencia de viajes, pero te contactas con ella y te dicen allí; comunícate con la línea aérea,  siendo una situación donde el pasajero aproblemado queda en un limbo, que muchas veces se soluciona con la insistencia, pero ya dependerá de la capacidad de insistir que se posea.

Tomando en cuenta lo anterior, en este posteo mencionaremos en términos generales como es la atención al cliente en varias líneas aéreas, todo con el fin de que el viajero sepa cuales atienden mejor o peor en casos especiales. Las que menciono acá son las que he tenido interacción en el último tiempo

Alitalia: Callcenter desde Argentina y Chile prácticamente no existe. Sólo número de ventas, Posibilidades de hacer reclamos sólo mediante el sitio de Facebook de Alitalia en Argentina. Si les escribes en Twitter responden en inglés y tu conversación nunca es en privado.

Iberia: responde en menos de 6 horas vía correo electrónico y redes sociales

Latam (ex Lan y Tam): responde rápido vía telefónica y redes sociales

Aer Lingus:  Pese a tener un mínimo de atención en español (atención concentrada para usuarios de Irlanda y el Reino Unido), responden con cierta celeridad.

Aerolíneas Argentinas: Insistiendo por vía telefónica -con mucha paciencia- responden.

Turkish Airlines:  Para atención al cliente en Argentina responden vía correo electrónico y su respuesta es en pocas horas.

TAP Portugal: atienden en castellano en redes sociales como Twitter.


Recomendaciones: 

Este blog recomienda leer la letra chica y las condiciones de compra del mismo, más que nada para no tener sorpresas de última hora que amarguen el viaje.

Recuerda que la mayoría de las líneas aéreas ya casi no atienden en oficinas, siendo todo el flujo vía telefónica o correo electrónico salvo en el aeropuerto.

Como decíamos al comienzo, más barato es el pasaje menor margen de maniobra hay. Pero hay situaciones que escapan al pasajero y ahí debiera responder la línea aérea.

Nunca pierda la paciencia  ni la calma en su comunicación con la línea aérea de turno. Cuesta, pero es necesario. No trates mal nunca a los encargados de atención al cliente. Pese a que son la cara de la compañía, sólo son personas que reciben tu queja, siendo otros los que deben decidir tu problema. Por ello se amable pero firme a la vez.

Haz saber tu molestia por redes sociales. Las líneas aéreas están pendiente de su imagen.

Compra en agencia de viajes sólo sí es conveniente en precios y cuotas. Trata de leer en lo posible la letra chica del contrato de compra. Pregunta si el vuelo tiene opciones de cancelación.

17 de enero de 2017

¿Cuanto valen 100 pesos argentinos en América Latina?



¿Cuanto valen 100 pesos argentinos en Reñaca, Punta del Este, Río de Janeiro, Mancora o Tairona? esta es la pregunta que se hacen miles de argentinos que salen de vacaciones o que recorren mochileando por Latinoamerica. Es por ello que en este posteo te mencionaremos cuanto te pueden dar por 100 pesos argentinos si pretendes cambiarlos en alguna casa de cambio o cuanto te pueden cobrar aproximadamente en tu tarjeta de crédito o caja de ahorro en el caso de que pagues con tarjeta, por algunos países de América Latina.

Idealmente lleva dólares pero si te olvidaste de cambiar antes de salir, autoriza tu tarjeta antes de viajar o trata de cambiar siguiendo estos tips:

Uruguay: En los últimos años, el peso argentino pasó de ser una virtual segunda moneda a una moneda sobredevualuada en las casas de cambio uruguayas. Por lo general, te darán con suerte por 100 ARS unos 140 Pesos Uruguayos tanto en Montevideo como en Punta del Este. Por ello, lo recomendable es cambiar algo y pagar todo lo posible con tarjeta de débito o crédito, dado que te que pueden devolver IVA como también que el tipo de cambio interbancario sea mejor que el de las casas de cambio.

Chile: Como consecuencia del boom de compras, las casas de cambio chilenas se inundaron de pesos argentinos, haciendo que se hunda su cotización de manera importante en el 2016 y lo que va del 2017. Es por ello que encontrarás cierta distorsión en casas de cambio de La Serena, Viña del Mar, Valparaíso o Santiago, situándose en promedio en unos 3500 CLP por cada 100 ARS. Por lo mismo, es importante cotizar antes de cambiar. Al igual que en Uruguay, es conveniente pagar con tarjetas.

Brasil: La cotización pasó de 25 Reales a finales del 2013 a situarse entre los 10 a 15 Rs por 100 pesos argentinos. Por lo general, puedes cambiar dinero argentino en Foz de Iguazú, Florianopolis, Río de Janeiro o São Paulo pero eso sí, cambia mucho su cotización de una casa de cambios a otra, por ello se recomienda cotizar antes de cambiar. También es recomendable pagar con tarjeta.

Paraguay: Históricamente el Peso Argentino fue una moneda de cambio fácil en el país, debido a la alta migración paraguaya a la Argentina, pero esto no ha evitado la fuerte devaluación de la divisa argentina en las casas de cambio de Asunción, Ciudad del Este y Encarnación, no superando hoy en día los 30000 Gs por 100 pesos argentinos.

Bolivia: Al igual que en el Paraguay, cambiar pesos argentino no es difícil, lo que si, es la baja cotización del mismo. La cotización formal pasó del 2010 de ser 250 Bs por 100 ARS a ser sólo 40 Bs por 100 ARS hoy en día. En Villazón y Yacuiba cotiza antes de cambiar. En La Paz es recomendable comparar las casas de cambio de la Av. Camacho con los cambistas informales de Plaza San Francisco.

Perú: Una cosa es lo que te pueden ofrecer en las casas de cambio del Aeropuerto Jorge Chavez, Miraflores o el centro de Lima y otra lo que pagan en lugares como Máncora o Cusco. Por ello, si andas con pesos argentinos, cámbialo por Soles en Lima en las casas de cambio que están en los alrededores de la Plaza San Martín.

México: al igual que el peso chileno, podrás cambiar algunos a un cambio decente en algunas casas de cambio de la Terminal 1 del aeropuerto de la Ciudad de México que manejan divisas latinoamericanas, pero saliendo de allí, olvídate de que lo reciban en casas de cambio.

Colombia: Pesos argentinos son posibles de cambiar en casas de cambio de Bogotá, Medellín y Calí, pero a un cambio no tan bueno. Lleva tarjeta de débito y compra con ella en supermercados y tiendas, además de pasajes.

Costa Rica: Con suerte te podrán cambiar en el Aeropuerto Juan Santa María. Autorizar la tarjeta para usarla en el exterior es indispensable en el caso de que no tengas efectivo a mano.

Venezuela: Debido a la distorsión de los 2 cambios oficiales (10 Bsf  y 670 Bsf) se ha desarrollado un fuerte mercado negro con dólares y pesos colombianos. Imprescindible llevar dólares, pero si sólo tienes pesos argentinos trata de cambiarlo en casas de cambio de Caracas como Italcambio.

12 de enero de 2017

De Londres a Villa Crespo vía Madrid, Lima, São Paulo, Foz do Iguaçu, Puerto Iguazú y Aeroparque






Tras estar algunos días en Londres, llegó el momento de comenzar a volver a casa, el cual iba a ser realmente un largo y agotador viaje trasatlántico e incluso intercontinental. Partió a primera hora, cerca de las 06:00 am cuando salimos del hotel donde estábamos alojando en la capital británica para poder tomar en la estación King's Cross-St Pancras International el tren que nos llevaría al aeropuerto Gatwick, el Thameslink, el cual cruza los suburbios del sur de Londres, mostrando una imagen cotidiana y poco vista por el turista que llega o sale de esta ciudad.


King's Cross-St. Pancras. Londres
Es en este recorrido matinal -cuasi madrugada-  puedes ver una Inglaterra más cercana a los estereotipos visuales que se tienen del país: casitas de ladrillo sacadas de película de la casa Hammer, autos pequeños manejando a la izquierda y uno que otro inglés estirado con paraguas y bombín.

Tras cerca de 50 minutos de cruzar lugares como Croydon, Brixton, Purley, Redhill y otros,  llegamos a la estación que se encuentra en el terminal sur del Aeropuerto de Gatwick. Tras dejar las maletas en el counter de la línea aérea, pasamos por el control de pasajeros que se realiza con bastante amabilidad  dentro de lo estricto que son esta clase de revisiones (no como en Venecia que verdaderamente llegan a ser hinchapelotas) para luego ir por un largo pasillo para buscar la puerta del avión (El Reino Unido como los Estados Unidos y México no sella los pasaportes de salida). Mientras esperas el avión, se puede tomar de estantes diarios y revistas gratuitamente para leer en la sala de embarque o en el vuelo mismo. El avión a Madrid sale a la hora, para variar, lleno de británicos gordos y comedores de sandwich del menú del avión junto con uno que otro sudamericano -argentinos en su mayoría- con bolsas de compra de tiendas londinenses.



La Gran Vía, Madrid
Tras 2 horas de viaje, llegamos nuevamente a Barajas, y por ende volvemos a entrar a la zona Schengen, donde tuvimos que nuevamente pasar por el control migratorio de los poco amables policías españoles.  El que nos tocó, nos preguntó muy mala onda "de donde vienen". Le respondimos "Del Reino Unido" y al preguntarnos "¿por cuanto se quedan?" la respuesta fue: "nos vamos mañana", cambiándole la cara al agente policial.  

Tras buscar los equipajes, fuimos a la salida de la T4 a la parada del autobús para tomar tomar el Bus Exprés Aeropuerto que nos volvió a dejarnos en Banco de España. Tras caminar algunas cuadras, fuimos a dejar las cosas al Hotel (Hostal San Lorenzo) y aprovechamos de dar las últimas vueltas por una Madrid que pese a la entrada poco simpática que tuvimos en Barajas, se hace cada vez más entrañable. Luego de hacer las últimas compras y recorridos por la ciudad,  a la noche nos fuimos a tomarnos unas cañas, para luego dormir, ya que el día siguiente iba a ser bastante largo.

Espera en la T4S, Madrid
Tras dormir plácidamente, nos levantamos a tomar desayuno, el cual lo hicimos en el Rodilla de Callao (calle Preciados 25) a un precio más que decente y mucho más barato que en Buenos Aires. Luego de eso, fuimos a buscar las cosas para tomar el Bus Exprés Aeropuerto, el mismo que pasa por el Banco de España, A la media hora de tomar el micro (bus/camión) habíamos llegado a Barajas.

El autobús nos dejó en la T4 para tomar un minitren que nos llevaría a la T4S donde teníamos que abordar el vuelo de Ibería que nos llevaría a nuestra primera escala Lima ¿Por que Lima? cuando uno encuentra vuelos baratos -como fue nuestro caso- te puedes encontrar con el hecho de que la ida o la vuelta pueden ser con muchas paradas y este vuelo de vuelta a Villa Crespo tendría muchas escalas....y la primera sería Lima. Salimos a las 13:05 horas de Barajas, con la idea de que el viaje sería pesado y monótono. Por suerte, esta primera parte no lo fue, ya que el avión tenía un buen sistema de entretenimiento y al menos la comida estaba más que bien, además de dormir por largos momentos.


Aeropuerto Jorge Chávez, Lima
Tras 11 horas de vuelo, por esas cosas del huso horario llegábamos a las 19:05 hora local al aeropuerto Jorge Chávez de Lima, en el cual recién estaba atardeciendo. Luego de salir del avión, tuvimos que pasar por un control para pasajeros en tránsito y luego de eso hacer tiempo....comer algo ahí, olvídalo...los precios estaban por las nubes....un agua de medio litro casi 5 dólares. Un robo absoluto. Así que aprovechamos de sentarnos y tratar de dormir (tarea casi imposible dado el ruido de unos niños y una madre  que les pasaba gritando) las 4 horas que teníamos en el aeropuerto limeño para tomar nuestro siguiente vuelo, el de las 23:50 horas para el aeropuerto de Guarulhos en São Paulo. Ahí subimos al vuelo de Latam, nos dieron algo de comida y dormimos prácticamente hasta que el avión aterrizó en el aeropuerto paulista. Bajamos del avión cual zombis, hicimos la fila de migraciones ya que teníamos que hacer otro vuelo más, hasta Foz do Iguaçu, el cual es local.  Nos timbraron el pasaporte los de la Policía Federal brasileña, sin duda con mucha más onda que los de Madrid y nos fuimos a buscar las maletas ya que como la conexión era local. Tras eso, fuimos a buscar a comer algo, encontramos algo de comida rápida (Pizza Hut) la cual era comida de aeropuerto, pero sin duda más barata que en Lima o Ezeiza.....

Aeropuerto Guarulhos, São Paulo
Luego fuimos al counter de Latam para tomar nuestro vuelo a Foz, algunos argentinos y mucho brasileño haciendo turismo interno. El vuelo salió a la hora y por fin, este era el penúltimo vuelo antes de llegar a Villa Crespo.  Tras menos de 1 hora y media, aterrizábamos bajo la lluvia en el pequeño aeropuerto de Foz de Iguaçu....una cosa curiosa, los tipos de Latam nos esperaban con paraguas dado que llovía torrencialmente y este aeropuerto no tenía mangas así que había que bajar la escalerita y tomar el paraguas de cortesía. Entramos, esperamos las maletas y a tomar un taxi para Puerto Iguazú, ya estábamos hechos percha y gasolear ya no tenía sentido. El taxi nos costó 125 R$ (casi 650 ARS) y se podía pagar con tarjeta dado que muchos reales no teníamos...esperamos que viniera el taxi y listo, comenzábamos la última parte del viaje. En pocos minutos pasamos del aeropuerto a la frontera brasileña, donde no tuvimos que esperar tanto para timbrar nuestra salida del país.


Sala de embarque, Aeropuerto de Puerto Iguazú
Tras este trámite nuevamente al taxi para cruzar el puente Internacional Tancredo Neves y llegar a Argentina. Acá el control de migraciones fue bastante escueto: pasamos pasaportes y el agente nos pregunta: "de donde vienen" y respondimos..."de Madrid". Al escuchar eso, salimos de inmediato y el taxista nos dejó en la Terminal de Omnibuses de Puerto Iguazú,ya que teníamos varias horas para nuestro último vuelo que era a las 21:00 horas.  Teníamos 7 horas para hacer tiempo, comimos algo ahí en la terminal y tras dos horas de estar ahí, nos fuimos en taxi hasta el aeropuerto de Puerto Iguazú. Tal vez el más precario de todos los que recorrimos, donde no ha habido mucha inversión pero eso sí, a la concesionaria mal no le ha ido. Tras tomar algo, fuimos a dejar el equipaje al counter de Aerolíneas Argentinas y de ahí pasamos a la sala de embarque, que era lo más parecido a un terminal de micros que a la de un aeropuerto con alto movimiento....al llenarse de gente el ambiente se hacía irrespirable dado que el aire acondicionado era mínimo, existiendo unos ventiladores que mucho no podían hacer. Pero por suerte, llegó la hora de subirnos al avión  con destino a Aeroparque y a Villa Crespo, nuestro hogar. Al despegar de Puerto Iguazú, comenzamos a cerrar el largo viaje de casi 36 horas desde Madrid y otras 24 más si le sumamos el vuelo desde Gatwick. Era el fin de este viaje, por Europa pero como siempre sucede, es la semilla de otro...